El Nobel de la impostura

En el contexto del envanecimiento de los ‘movimientos sociales’  que son impunes el destrozo del patrimonio nacional, el atropello a la ley, el irrespeto a los derechos ajenos y el maltrato a las instituciones de la democracia representativa, es ridículo postular a Evo Morales al Premio Nobel de la Paz.

Hoy son 28 los muertos en la gestión de Evo Morales, anotaba el portal más leído de Bolivia, en triste estadística que no se refiere a madres campesinas que retuvieron la placenta sin auxilio médico: son consecuencia deplorable del irrespeto a la ley en que está sumido el país. El último ataúd albergaba el cadáver de un joven de 20 años de la normal de maestros de una localidad valluna.

Los muertos son atribuibles a los paros, huelgas de hambre, bloqueos de caminos y otras medidas de presión con el consabido “hasta las últimas consecuencias” de endiosados movimientos sociales, a los que apelara Evo Morales con tal éxito que fue catapultado de dirigente cocalero a Presidente. Quizá el difunto aspiraba a saltar de normalista a ministro, exigiendo que se traslade unos kilómetros allende un instituto de enseñanza técnica, imagínense.

El espíritu del educador ejemplar que fuera Andrés Bello, venezolano triunfador en Chile, sabe que buena falta les hace un cambio hacia lo técnico a los maestros bolivianos. Ellos conocen más de Trotsky, teórico del despelote, digo, de la revolución permanente, que de Chayanov, estudioso que innovó el análisis de la economía campesina. Rusos ambos, fueron asesinados por orden del dictador Stalin.

En Arani ocurrió que se les acabaron las cápsulas de gas lacrimógeno a los policías y los balines de goma a los militares, y normalistas y aldeanos seguían apedreando y avanzando, enardecidos. Pero en Bolivia son épocas de enjuiciar a uniformados por usar sus herramientas de trabajo, por tanto cabe imaginar que antes de disparar los soldados consultaron al sargento, éste al teniente, éste al capitán, éste al mayor, éste al coronel, éste al general, éste al ministro y éste al Capitán General de las Fuerzas Armadas, único facultado para instruir que se defendiesen como pudieran. Aspavientos sobre quién dio la orden y quién apretó el gatillo deberían terminar ahí.

Siendo adulados del gobierno de Evo Morales, el envanecimiento de los ‘movimientos sociales’ es tal, que son impunes el destrozo del patrimonio nacional, el atropello a la ley, el irrespeto a los derechos ajenos y el maltrato a las instituciones de la democracia representativa.

Faltaría espacio para anotar las transgresiones. Hoy están en tapete senadores del partido de gobierno que organizaron y aviaron el asalto y quema de la Prefectura, hecho luctuoso que no hubiese sucedido si el ungido por voto como gobernador de Cochabamba usase camiseta oficialista. Qué lejos está del indígena zapoteca Benito Juárez, presidente de México (1858-1872), aquel de “el respeto al derecho ajeno es la paz”, un dizque indígena aymara que ha escalado al poder con bloqueos, algaradas y huelgas de hambre en que todos engordan. El atropello al Tribunal Constitucional y el manoseo del Poder Judicial, se unen al fracaso de una Asamblea Constituyente concebida como dictadura de la mayoría, como claros ejemplos de atentados a la democracia.

Esto sucede en Bolivia mientras en Oslo, capital de Noruega, se reúne su Parlamento para decidir uno de los premios que el sueco Alfred Nóbel, inventor de la dinamita, instituyera quizá para aplacar su conciencia de las muertes de un invento que se convirtió en moledora de carne, en vez de domar montañas para extraer mineral. Es algo que se vio en las decenas de muertos y docenas de heridos en la guerra a dinamitazos en Huanuni, atribuible también a la desidia del gobierno de Evo Morales.

Sea lo que fuere, el Nóbel de la Paz se concede a la persona que haya trabajado en favor de la fraternidad entre naciones, la abolición o reducción de los ejércitos y la celebración o fomento de procesos de paz. ¿Qué hermandad  entre países puede citar un copiador del verbo vitriólico de su padrino venezolano, caracterizado por agredir verbalmente a países o mandatarios que no comulgan con sus arbitrariedades? ¿Qué reducir de ejércitos puede alardear quien envilece al uniformado nacional con dinero foráneo sin control, llegando al extremo de festejar con ex guerrilleros cubanos la agresión que hace 40 años diera muerte a 55 soldados bolivianos? ¿Qué procesos de paz puede citar uno que ha escindido a Bolivia, país mestizo que debería estar orgulloso de sus raíces indígenas y europeas, enfrentando a k’ara versus t’ara, a indio versus mestizo y blanco, a colla versus camba o chapaco, a occidente versus oriente y sur?

Que Evo Morales esté entre los candidatos al Nóbel de la Paz, podría verse como una componenda entre voluntarios pagados, financiados por organizaciones no gubernamentales, y un régimen populista boliviano ávido de figuración. Éstos se aprovechan de una forma curiosa de contemporización de liberales escandinavos, aquejados de la plaga prejuiciosa del rousseaunismo que ensalza al buen salvaje, como si los habitantes del Nuevo Mundo no fueran buenos o malos, feos o lindos, como los europeos o cualquier otro ser humano. Ambos denigran el premio Nóbel con la burla amnésica del desarrollo histórico de países donde el énfasis ha sido el trabajo, el respeto a las leyes y el fortalecimiento institucional, en el marco del buen gobierno en democracia. Un norte de empeño y sacrificio, que en el marco de la estabilidad ha logrado el progreso y el bienestar de que gozan en esas naciones.

Mi voto consciente está por Al Gore, candidato ganador de una última elección en EE.UU. Le escamotearon la presidencia en mesa, pero se ha renovado como protagonista mundial de la salvación del planeta, que es la aldea de todos. No es un impostor camino a la dictadura populista, imitador de engrupir a las masas de un país pobre, con el auspicio de un dictador caribeño moribundo, un clon castrista autoritario y oportunista que desfalca petrodólares eventuales para darse ínfulas de Bolívar, y algún régimen renegado de corte fundamentalista islámico.

Advertisement

Etiquetas: , ,


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.