Ha sido un triunfo de sensatez congresal y una derrota del chanchullerío oficialista que se haya descartado el mañoso registro mixto, aunque sospecho que idearán nuevas mañas caribeñas para reemplazar a los esqueletos que votaron por Evo Morales el año 2005. El registro biométrico en recintos sin control puede ser una de ellas.
Falta nomás que los sectores medios que en 2005 votaron por Evo Morales y hoy se golpean el pecho, no tomen cuidado de inscribirse en el registro biométrico de la Corte Nacional Electoral. Por acción u omisión se puede hacer el favor al régimen etnopopulista, palabrero, obtuso y autoritario que desea prorrogarse en el goce del poder político en Bolivia.
